Barcelona, líder de la Liga Española, había ganado 10 partidos consecutivos en todas las competiciones, marcando 31 goles en los últimos siete, pero se quedó sin ideas ante un defensivo e inteligente adversario. El partido de vuelta se jugará el 5 de enero en San Mamés. El equipo catalán arrancó el partido con Lionel Messi, David Villa y Sergio Busquets en el banquillo, y pese a toda su posesión de balón y sus bonitas jugadas no logró crear peligro.