En tiempos pretéritos la zoología se basaba no sólo en la observación sino muy fuertemente en la imaginación. No es raro encontrar en los códices medievales referencias a animales que nunca existieron incluyendo quimeras, dragones, basiliscos, esfinges, grifos y por supuesto el mantícore, un animal alado con cabeza humana, cuerpo de león, cola de escorpión, lomo de toro y paso de cebra.