El informe sobre riqueza mundial que elaboran Merrill Lynch y Capgemini revela que en 2010 el número de los más ricos y su fortuna personal aumentaron hasta colocarse en niveles superiores a 2007, año en que comenzó la crisis financiera. El estudio contempla personas que poseen ingresos y activos financieros superiores al millón de dólares, sin tener en cuenta sus inmuebles, coches de lujo u objetos de arte.