Los días en que los 13 internacionales del Real Madrid han estado fuera, con sus respectivas selecciones, se han convertido en una especie de casting para la cantera. Se ha ido llamando, para completar los entrenamientos, a varios jugadores de las categorías inferiores. Algunos del Castilla, otros del Juvenil. Que Mourinho estuviera presente suponía todo un examen para estos chicos, pero que Kaká fuera uno más entre ellos ha supuesto, además de un orgullo y un placer, toda una responsabilidad.