Asunción es la capital del mal gusto. La ciudad fue perdiendo su personalidad con el paso del tiempo. Pero no por prodigio natural, sino por culpa de los intendentes y concejales de turno que no idearon para ella un “Proyecto de Ciudad”. No planificaron su futuro. O si la hicieron, cada intendente que vino desechó todo lo que hizo el anterior “porque estaba mal” y debía “hacerse todo de nuevo”.
Las ciudades modelos como Curitiba la construyeron varios intendentes que siguieron una línea de trabajo e implementaron cada proyecto urbanístico que se fue trazando.
En Asunción no existe un proyecto urbano que trascienda las administraciones de turno, sino todas las medidas responden a los intereses efectistas y electoralistas de las autoridades.
La otrora Asunción de jazmines y azahares sólo quedó en poemas, canciones y algunas pinturas. La realidad en las calles es otra. El caos, el desorden y la falta de personalidad son la constante.
Ahora la Comisión del Bicentenario comenzó a arborizar las veredas del microcentro con apepú. ¿Qué mas hacemos para salvar nuestra ciudad? ¿Qué hacemos para que recupere su personalidad y trascienda fronteras aunque sea una capital modesta?
Comments
Post new comment