Sin duda, en verano hace mucho calor (ya sé que no he descubierto América con esto). Pasear por la calle es, en ocasiones, todo una muestra de valor: sudor, agobio, asfixia, abanicos, más calor, … Entonces, el aire acondicionado del coche, autobús, centro comercial, restaurantes o del salón de casa son una deseada solución. Pero en realidad, ese es el verdadero problema de los resfriados veraniegos.
Ese contraste tan grande entre el calor propio de esta época y el fresco de los aires acondicionados es el responsable de constipados y resfriados. De hecho, fuentes médicas aseguran que cerca de dos millones de españoles sufren resfriados veraniegos, de los cuales, en torno al 80 por ciento están causados por cambios bruscos de temperatura relacionados con el aire acondicionado. Para evitar pillar este tipo de resfriados, lo mejor es dejar el aire acondicionado en una temperatura de 22 y 24 grados. En caso de que entres a algún sitio en el que el aire acondicionado esté demasiado fuerte, es conveniente que protejas tu garganta con un pañuelo, para evitar que el frío te invada. La sequedad de garganta es otro de los problemas que produce el uso del aire acondicionado. Pero podemos decir que no hay diferencias reales entre los resfriados veraniegos y los de invierno, puesto que se producen por los mismos virus (que se desenvuelven mejor en invierno, pero que también están presentes en verano). Éstos virus dan como resultado los mismos síntomas que en la época invernal, y se contagian también del mismo modo
Comments
Post new comment